El concepto de capital, nos puede ir acercando a definir la ecuación de la sostenibilidad. Luis Jiménez Herrero, es uno de los economistas que ha teorizado sobre este concepto aplicado a la sostenibilidad. Este concepto se puede vislumbrar ahora como un conjunto de relaciones entre sistemas (naturales y sociales), dinámicas de procesos ( energía , materia e información) y escalas de valores ( ideas, ética). En la medida que los sistemas ecológicos, económicos y sociales interaccionan entre sí de forma interdependiente, su estabilidad dependerá de su capacidad para resistir fluctuaciones, mantener la integridad del conjunto y garantizar sus funciones básicas .
Para calcular el capital económico necesario, se suelen utilizar modelos estadísticos. Cada modelo debe recoger un tipo de riesgo, o incluso carteras que presenten comportamientos diferentes. Los modelos se deben construir a partir de bases de datos lo suficientemente representativas, para obtener:
Fórmulas que permitan reproducir el comportamiento del riesgo, dependiendo de unos
Parámetros, que sintetizan características de comportamiento, dependiento de unos
key drivers, que vinculan los comportamientos a la situación del ciclo económico.
tablas de correlaciones, que permiten identificar comportamientos asociados o divergentes.
La metodología empleada para la definición de estos modelos es clave para la exactitud del modelo. Generalmente se requiere la colaboración de especialistas metodológicos.
Los riesgos que se considera en su cálculo suelen ser:
Riesgo de crédito (riesgo de perder dinero por no poder cobrar)
Riesgo de mercado (riesgo de perder dinero por valoración de inversiones)
Riesgo de tipo de cambio (riesgo de perder dinero por tener posiciones en diferentes monedas)
Riesgo de tipo de interés (riesgo de perder dinero por variación en las tasas a cobrar o pagar)
Riesgo operacional ( riesgo de perder dinero por errores o fraudes)
Otros riesgos (como por ejemplo el riesgo de liquidez, riesgo reputacional, riesgo legal, etc.) se pueden incluir opcionalmente si se considera que no están suficientemente mitigados por controles internos o planes de contingencia existentes en la entidad.
El capital económico es la protección contra pérdidas inesperadas futuras, expresado dentro de un nivel de confianza:
La cantidad de capital se calcula teniendo en cuenta la exposición de la entidad a cada uno de estos riesgos, la solvencia que deseamos para la entidad durante un determinado plazo y un porcentaje de probabilidad determinado. Usualmente se toma un año como período de referencia y la probabilidad se determina conforme al rating objetivo de la entidad (por ejemplo un rating AA exigiría un 99,97%, el capital regulatorio según Basilea II utiliza un 99,9%, etc).
Esto significa que, si se elige un nivel de confianza del 99,97%, la dirección está aceptando una probabilidad de 3 entre 10.000 de que el banco sea insolvente en los próximos 12 meses.
Adicionalmente, el cálculo del capital económico incorpora penalizaciones por concentración de riesgo y mitigación por diversificación. Se produce concentración cuando una misma contrapartida acumula varias operaciones. Por el contrario se produce diversificación cuando las operaciones se realizan en riesgos con comportamientos opuestos.
Los objetivos de capital los pueden establecer las propias entidades, entonces hablaremos de "capital económico" o los reguladores de los servicios financieros, y entonces hablaremos de "capital regulatorio".
Hay que destacar que el capital debe ser suficiente para cubrir todas las pérdidas inesperadas, ya que las pérdidas esperadas o previstas se deben reconocer en la cuenta de resultados.

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